EVACUACIONES EN LA PLAYA

 

En la aldea de Lido, a solo 10 minutos de Vanimo, los lavabos no existen. La gente hace sus necesidades en la playa. Los mas atrevidos evacuan en la arena, los mas pudorosos en el mar. Y es todo un arte no os creáis. Los que apuestan por la arena llevan una toalla o pareo que se lo ponen a modo de cortinilla para tapar sus partes bajas. Los que prefieren agua se sientan y solo sacan la cabeza. A primera hora de la mañana y por la noche es hora punta y se ve un ir y venir de gente que parecen las Ramblas. Nosotros optamos por la contención y los días que pasamos ahí solo tuvimos “llamadas cortas”.

Cómo fuimos a parar a Lido fue pura casualidad, pero que suerte la nuestra! El primer día en Papúa Nueva Guinea, o PNG como le llaman, fue un horror. Entramos por tierra desde Jayapura (Indonesia) y llegamos a Vanimo, un pueblo feísimo donde solo hay un banco, cuatro tiendas de comida y ropa y un mercado. Todo es carísimo y los hoteles no bajaban de 80 euros! Pasamos una noche porque teníamos que tramitar el visado de vuelta a Indonesia en el consulado pero queríamos ir tirando cuanto antes a Wewak para poder llegar al río Sepik. Pero es fin de semana y no hay vehículo alguno que haga el trayecto. En PNG si perteneces a la “Land Cruiser Class”, es decir, tienes un 4×4, estás montado en el dólar porque como no hay carreteras y por tanto ningún tipo de transporte oficial quien dispone de coche tiene la sartén por el mango. Esperamos durante horas un sábado por la mañana hasta que vimos a dos “wallis” (blancos) caminando por Vanimo. Tara y Mat trabajan en una ONG que quiere construir lavabos en Lido y llevan 6 meses viviendo ahí. Nos echaron una mano buscando vehículo pero sin suerte, así que nos llevaron a la aldea a casa de Bridget, una mujer que aloja extranjeros. Por 60kinas (22 euros) por persona te da una habitación y comida 3 veces al día, y cocina muy bien…

 

Bridget y sus chicas

Bridget es una mujer que vive con 4 chicas: su sobrina, su hija, una amiga de la familia, una que no sabemos muy bien de donde viene; 3 niños, un loro y un perro. Cocinan pan cada noche que venden a los vecinos de la aldea, tienen una pequeña tienda, tienen agua para beber (que la recogen de la lluvia) y alojan gente, así que se sacan un buen dinero para vivir bien. Nos trataron de maravilla y comimos pescado con salsa de coco, pollo y arroz, pan recién hecho…Son una familia encantadora y pasamos un fin de semana muy agradable. Si uno llega a Vanimo y dispone de tiempo vale la pena alojarse en casa de Bridget, un buen lugar para aclimatarse al país. Todo el mundo en Lido la conoce.

Las playas en esta aldea son famosas entre los surfistas y son muy bonitas, la marea está alta por la mañana y durante el día retrocede hasta que por la tarde puedes caminar y caminar sin que el mar te cubra mas allá de los tobillos. El agua está limpia y cristalina y ves los corales, estrellas de mar…Y sí, os podéis bañar sin miedo a encontraros con algún resto de las evacuaciones, desaparecen como por arte de magia. Los niños corren y juegan desnudos y por las noches se organizan partidas de bingo. Y poco mas hay que hacer a parte de pasear, bañarse, hablar con la gente, tomarse un te leyendo un buen libro…No hay electricidad, solo un rato gracias a un generador así que después de cenar, a la cama.

 

El único problema de esta aldea y de todo el país es el alcohol. En PNG los hombres beben mucho, sin medida, y noche si noche también hay broncas y peleas. Y cuando beben son bastante agresivos por eso cuando anochece lo mejor es quedarse en casa. Un día conocimos al hijo de Bridget que venía borracho de trabajar. Sin ningún pudor nos contó que llevaba dos días bebiendo cerveza sin parar. Comentó orgulloso que él necesita beber unas 8 botellas para empezar a notar el alcohol mientras que los asiáticos (los malayos con los que trabaja en el barco) con solo 2 o 3 ya van ebrios. Se quedó dormido en la mesa y nadie fue capaz de despertarle. Esa noche cenamos en la mesa pequeña.

Por cierto, en los 6 meses que Tara y Mat estuvieron en Lido no consiguieron construir ni un solo baño…pero todo tiene una explicación. En PNG toda la tierra es propiedad privada y pedir permiso para construir algo no es tarea fácil y menos un baño a compartir con varios vecinos. Además hay agua limpia bajo la tierra y no la quieren ensuciar, aunque Tara, que tiene un máster en temas de construcción de instalaciones sanitarias, haya diseñado unos baños especiales para este lugar. Papúa Nueva Guinea es un lugar muy, muy especial….

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