LONELY PLANET: YA NO CONFIAMOS EN TI

Esta guía de viajes nos ha acompañado en muchas de nuestras aventuras desde hace años pero es hora de pasar página y cambiar de libro. Los criterios de selección de lugares a visitar cada vez son mas distintos a los nuestros y los precios ya no son para mochileros de bajo presupuesto, el “shoestring” que dicen ellos. Mucho mejor es hablar con otros viajeros, gente local y sobretodo leer y consultar blogs.

Si por playa paradisíaca y espectacular entendemos un “resort” al lado de otro con “gringo food” y mucha “cold beer”se aleja mucho de nuestra idea de playa idílica. Y esto, por poner un ejemplo, es lo que nos pasó con las Bay Islands. Nos decidimos por Roatán porque, según decía, las playas eran alucinantes. Y la decepción fue grande. Tuvo que ser un lugar espectacular en su momento pero hoy es una colección de “resorts” que  ocupan toda la playa de la “West Bay”. Hay unos apartamentos que incluso disponen de un helicóptero! En el “West End”, donde nos alojábamos, al menos había cabañas de madera y edificios bajitos que no dañaban tanto la vista. Pero todo el mundo habla inglés y los precios están escritos en dólares. Pero por supuesto le dimos una oportunidad y fuimos a explorar la playa hasta llegar al faro, a la punta. Después de pasar por unos apartamentos en construcción y saltar la verja llegamos a un lugar precioso, árido, con piedras, iguanas y las olas chocando contra las rocas. Nos acercamos a unas villas vacacionales y nos bañamos en su playa privada. ¿No se supone que la playa es de todos?

Esta isla es famosa también por ser un paraíso subacuático ya que posee una gran barrera de coral y dicen que hacer submarinismo aquí es muy barato, pero nosotros no practicamos este deporte. La comida era casi toda gringa, solo un par de casetas ofrecían comida local a precios mas o menos razonables, así que nos alimentamos a base de baleadas (tortilla de maíz rellena de carne/pollo/vegetales), platos combinados de carne con tajadas (plátano frito como si fueran patatas chips) y frijoles. De lo que disfrutamos es de nuestra cabaña, nada de primera línea de mar, dentro, en el bosque. Cada mañana nos despertaban pájaros alucinantes que cantaban a lo alto de los árboles pero también en nuestra terracita. Y por la noche cangrejos enormes se paseaban por el puente que llevaba a nuestra casa.

Pero volviendo al tema de la Lonely Planet, tampoco es plan de criminalizar esta archifamosa guía de viajes, es cierto que los mapas son muy útiles así como la información sobre transportes y cruce de fronteras además de tener guías con rutas por varios países. Pero hay diferencias irreconciliables, que se la va a hacer. Antes de llegar a Roatán pasamos por Comayagua, un pueblo que parecía de lo mas interesante y resultó ser un pueblo sin mas, colonia como tantos otros, pero sin demasiada gracia. Coincidimos con un festival de un colegio que celebraba su aniversario, todo el mundo salió a la calle a ver desfilar a los estudiantes disfrazados y a la banda de música. Y hasta había una reina y damas de honor! Por lo demás, nada destacable.

También paseamos por Tegucigalpa, no es una ciudad especialmente bonita pero no está de mas dedicarle ni que sea un día. Llegamos a la capital directos desde San Salvador (El Salvador) y como ya había oscurecido una chica hondureña nos recomendó quedarnos en un hotel cerca de la terminal de autobuses, en el barrio de Comayagüela, porque el centro podía ser peligroso. Luego hubo gente que aseguraba que era precisamente este barrio el peligroso y que siempre había líos. Nosotros, como de costumbre, ni un susto. Al día siguiente subimos a El Picacho, un parque conmemorativo del 40 aniversario de las Naciones Unidas (y hay que pagar…) donde se pueden contemplar unas buenas vistas de la ciudad y si uno quiere, sube con el picnic. También hay una estatua gigante de un Jesucristo tipo el de Brasil (que se paga a parte).

El centro de Tegucigalpa tiene su parque central, la catedral, varias iglesias…y mucha gente. Dimos una vuelta y fuimos a cumplir una misión: os acordáis de Walter el hombre que colecciona bolsas de vómito? (http://adondeiremosaparar.com/2011/09/25/walt-el-hombre-que-colecciona-bolsas-de-vomito/) pues resulta que también colecciona formularios de telegramas y perdió el de Honduras. Así que nos fuimos a correos, nos mandaron al museo (??!!) y al final un hombre sacó el último original que tenía, medio arrugado por cierto.

De momento Honduras no nos encanta pero viajar también es esto, conocer lugares que no te gustan. Seguiremos buscando.

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